Iluminación en guarderías
Público
La creación de guarderías es, sin duda, una de las tareas más visionarias y responsables de nuestra sociedad. Crean espacios de experiencia diseñados para ofrecer a cada niño las mejores condiciones para su crecimiento y el mejor desarrollo posible. No en vano, el entorno infantil también se denomina el "tercer educador": en consecuencia, tanto el diseño como la iluminación tienen un impacto significativo en el fomento del desarrollo de los niños.
Los niños son curiosos, quieren moverse y jugar: descubren y exploran su entorno cada día. Sin embargo, dado que la capacidad de percepción se desarrolla solo gradualmente en los niños, es especialmente importante crear una atmósfera estable en la que puedan orientarse y sentirse bien. La pedagogía plantea muchas exigencias a la arquitectura y esta crea entornos cada vez más dinámicos que animan a los niños a realizar diversas actividades, pero que también ofrecen espacio para el descanso y la seguridad. El diseño y el concepto de iluminación óptimos se adaptan, por tanto, al respectivo concepto pedagógico, pero permiten un uso flexible de los espacios y crean cierta libertad en la organización del día a día en la guardería.
Para cumplir con estos requisitos, se necesita un concepto de iluminación bien pensado y adaptado, que se integre de forma fluida en el concepto global de un centro de cuidado infantil. No obstante, es importante prestar atención a los diferentes espacios y sus propósitos individuales.


